Transformación de alimentos

Elaboramos recetas tradicionales

Transformacion de alimentos

Una alimentación sana como parte de nuestra tradición y cultura.

El ser humano ha aprendido mediante su largo proceso de evolución a transformar y elaborar alimentos.

La conquista del fuego impulsó no sólo el desarrollo social y la comunicación verbal, también posibilitó el desarrollo del arte de cocinar y de las técnicas culinarias básicas que aún perduran: asado, cocido, ahumado,..., entorno a las cuales gira todo un contenido cultural, con una significación simbólica universal.

La alimentación como necesidad biológica va unida a la alimentación como acontecimiento social, embebido de los mismos elementos culturales que hallamos en el resto de las manifestaciones humanas (arte, religión...)

 

Del campo a la mesa.

Hacia una alimentación más natural y ecológica.

El trabajo con los distintos productos obtenidos en los establos, en la huerta o recogidos en el campo, así como los adquiridos en el mercado, nos conduce a la comparación de los diferentes productos.

Diferenciaremos y valoraremos los alimentos de elaboración artesanal frente a los de producción industrial y su relación con el consumo y la salud. Y lo haremospor medio de nuestra participación en distintos procesos de transformación de algunos productos desde su estado natural como materia prima hasta otros que consumiremos.

Así mismo, descubriremos las ventajas de los productos procedentes de la agricultura y ganadería ecológicas, tanto para el medio ambiente como para nuestra salud.

 

Hábitos de higiene y actitudes no sexistas

 

La alimentación constituye una función básica del ser humano con una importancia determinante para la salud. El aspecto nutricional y la adquisición de hábitos de higiene en relación a los alimentos que ingerimos y a su manipulación y elaboración constituyen contenidos que se incorporan en las actividades del taller.

Otro aspecto a tener en cuenta, debido a las connotaciones de la cocina como ámbito femenino, es el desarrollo de actitudes no sexistas, planteando las actividades desde la igualdad en la realización de funciones entre ambos sexos y la revalorización de las mismas como elementos presentes en el desarrollo de nuestra vida cotidiana.